Jueves, 21 de abril de 2011

Los buitres tarde o temprano sucumben ante la carroña y la oportunidad del despojo y tus hermanos Adriana y Jorge, dirigidos por Daniel, el empresario inmobiliario, no pudieron vencer a sus genes y se quedaron finalmente con lo que era nuestro resguardo para subsistir a la magra jubilación que íbamos a cobrar en el futuro.

Después de haberlos ayudado durante 40 años hoy estamos en cero porque mientras en casa se hablaba día a día de cómo ayudarlos, cuando ibas a visitarlos sólo te hablaban de la herencia. Esto me lo contaron con desparpajo después de tu muerte.

Que herencia Mara? Si tu querido hermano Daniel cuando fuiste a apoyarlo en la inmobiliaria ganando 10 veces menos de lo que daba tu capacidad, te tuvo primero “en negro”, luego como monotributista. Cuando en tu vida te inscribiste en el Monotributo?. Y finalmente te hacía figurar como trabajando “4 horas” cuando trabajabas por lo menos 11 y también lo hacías en casa. Linda jubilación ibas a tener Mara con prácticamente nada de aportes. Un futuro de miseria garantizado. Y vos los ayudaste y te sacrificaste toda tu vida por ellos.

Tu alegría cuando lograban dejar de fumar y a vos víctima del cigarrillo que te llevó a la tumba, cuando te dieron una mano?. Ni siquiera en los últimos momentos se preocuparon por su hermana enferma. Ni tuvieron la vergüenza de intentar devolver todo lo que hiciste por ellos.

Recuerdo que en tu último día de vida había quedado Adriana a cuidarte porque yo que era el que corrió siempre por salvarte había perdido peso como vos y no daba más. Llego y pregunto como estabas y Adriana, que estaba preparando sus cosas para irse tranquilamente, me responde “sigue igual”. Te miro y no respirabas. Habías muerto 10 minutos antes y no se había dado cuenta!!!. Y yo te había confiado finalmente a tu familia porque ya no me quedaban fuerzas. Que diablos te cuidaron Mara?.

Para ellos soy un infeliz porque te lloro y te extraño todos días y me acusan de estar solo como si esto fuera un pecado. Estoy solo porque solo nosotros dos peleamos a tu cáncer y los demás se desentendieron. Su interés volvió al ver que había despojos que podían rapiñar. Qué buena familia!!!. Que honor a la palabra hermano!!!. Nada que ver con vós y con tus padres. Aunque a pocos meses de tu muerte te diste cuenta de quén era quién cuando dijiste que tus hijas de 4 patas y yó éramos realmente tu familia.

También me tildan de fracasado y es cierto. Fracasé en el no aprender a robar a quienes me ayudaron toda su vida aprovechándome de la situación. Ellos tienen un doctorado con honores.

Quería contarte esto Mara porque fué lo que pasó después que te fuiste. Tu partida abrió la puerta para mostrar lo que realmente eran, unos miserables, desagradecidos y principalmente ladrones.

Perdoname Mara pero nunca fueron tu familia. No te merecieron nunca. También lamento que te hayas ido sabiendo que toda tu lucha, nuestra lucha, no valió la pena. Nos equivocamos los dos.

Jorge

 


Publicado por robertryan @ 5:14
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